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La cábula

La muestra de teatro que no

La muestra de teatro que  no

Carlos  Sánchez

No corre el telón. Ni hay tercera llamada. La muestra Estatal de Teatro entró en un letargo: espectadores y teatreros esperarán el próximo año para observar, y exponer.Desilusión es el sentimiento de un seguidor de la muestra; decepción por la pérdida de un foro vive uno de los protagonistas de la anterior edición; replantear el formato es el objetivo de la coordinación de teatro del Instituto Sonorense de Cultura. Modificar-mejorar Patricia Vargas es comunicóloga, actriz, dramaturga. Actualmente dirige la coordinación de teatro del Instituto Sonorense de Cultura. “Y este año no habrá muestra”, responde, a pregunta expresa.  En su exposición analiza el formato de la muestra, hace retrospectiva, toca diversos temas: la concumuestra, la muestra off, las mesas de análisis, entre otras aristas. Y si es determinante, el móvil del receso tiene argumento:  “Se evaluaron los procesos de la muestra: quiénes estaban participando, los resultados que estaba surgiendo de ello, lo comentamos con la dirección general del Instituto y llegamos a la conclusión de que necesitábamos una pequeña pausa para detener  la inercia que se estaba dando, y replantear qué es lo que se pretendía y para dónde iba, porque la muestra debe permitir crecer a todos los artistas, actores, directores”. --¿Cuál es esa inercia de la que hablas? “Por ejemplo el que la mayor parte era un teatro universitario el que se estaba presentando, aunque si bien es cierto es parte del teatro, es teatro escolar, producto de un proceso para una evaluación de un programa educativo, de un plan de estudios, de repente como que va siguiendo esa inercia y de alguna manera no está permitiendo evolucionar a los demás grupos. Cuando se hizo la muestra off ( N. de la R.: off implica presentaciones alternativas a la muestra) realmente los que estaban en el off eran los grupos independientes que estaban trabajando y no estaban considerados para participar dentro de lo que era el concurso. También este híbrido que se hizo entre concurso y muestra no permitió evolucionar al teatro. Las mesas de críticas también tuvieron algunas… que los mismo jurados cuestionaran los procesos creativos eso hace que se sospechen muchas cosas, el análisis debería de haber sido de otras personas, para permitir evolucionar… todos esos factores empezaron a evaluarse, yo creo que es importante hacer una pausa, es muy importante la muestra, pero también hay momentos que tenemos que detenernos y replantearnos a dónde vamos qué es lo que queremos; empezamos a ver que la producción independiente empezó a bajar y a bajar, en este momento la producción independiente es muy escasa, por eso se planteó que este año en vez de hacer la muestra vamos a hacer un laboratorio teatral, para inyectar dinero a las compañías, que empiecen a producir y se vuelva a reactivar, que tengan un trabajo que les permita tener más recursos que a su vez les permita montar otras cosas, y ya para el año que entra poder hacer una muestra más rica”. Para ejercer el laboratorio teatral al que hace referencia Patricia Vargas, previa convocatoria el Instituto Sonorense de Cultura otorgó tres becas para grupos de teatro independiente, los agraciados fueron: Saltimanqui (Hermosillo) con el proyecto de montaje A cuarta y quemón; el director, actor, Vicente Benítez (Hermosillo) con Diario de un loco, y Domotila Flores (Obregón) con un proyecto de teatro comunitario. La coordinadora de teatro sostuvo reuniones con la comunidad teatral donde se planteó el receso de la muestra, y “al principio sí los desconcertó, porque se vuelve una costumbre, pero cuando se les planteó lo del laboratorio les pareció interesante”.

Interesante resultó sólo para algunos, Patricia Vargas lo sabe, y lo dice:

 “No todos están de acuerdo, aunque hay muchos que sí, pero creo que es importante replantearnos”. Y en las reuniones no estuvieron todos los que son, “y ojalá hubieran estado todos, pero ese día fue la marcha de los inmigrantes, estuvieron alrededor de treinta artitas: Saltimbanqui, Animalejos, Sergio Galindo, La Matraca, Hugo Sosa, algunos”. La próxima muestra, prevé la coordinación de teatro, debe ser más propositiva, y para que esto sea posible, argumentos son que grupos independientes están trabajando en producciones: “Sergio Galindo, está trabajando en El último vaquero y está proyectando otro, un año de colchón va a permitir que haya más montajes que puedan participar”. Los teatreros todos, conformes e inconformes con el receso de la muestra, fueron comunicados sobre la pausa. Al espectador, el que espera cada año para observar las propuestas, ¿le informaron? La respuesta es “no”. Patricia Vargas expone: “No, no se informó a la comunidad general, si esa es la pregunta”. --¿Por qué? “Qué te puedo decir, se me fue de las manos y no lo consideré”. --¿Había que informarles a esos cinco, diez espectadores? “Así sea uno, es igual de importante que si fueran mil, porque es gente que va al teatro y que siempre está ahí”. --¿El próximo año habrá muestra? “Sí”. Desilusión Rafael Gándara es conocedor, crítico de teatro, pero sobre todo: espectador. A un par de años de recibir un reconocimiento por su trayectoria durante la muestra de teatro, Rafael es contundente al hablar de este receso teatral: “me siento desilusionado”, dice. Poner el cuerpo en una butaca es acto fiel cada año, y los ojos en el escenario. Rafael Gándara sabe el número de muestras: siete. Y a todas ha asistido. Y este año, “tenía muchas ganas de que se presentara, más que todo ya era una costumbre, puede llamársele una tradición, y al cancelarse la muestra de teatro se rompe una costumbre y una tradición”. --¿Cuál era tu perspectiva de esta muestra que ya no se hizo? “No sabía exactamente, pero había unas obras de la Universidad, de los estudiantes, había dos o tres que las iban a presentar, creo que en Obregón también tiene algo Domitila, y más o menos había oído de obras de teatro que más o menos andaban con posibilidades, y algunas ya las he visto y pensaba volverlas a ver y tal vez en una reedición están mejores y así poder ver qué habían adelantado los muchachos; que se presenten es un logro sobre todo para ellos porque eso de la muestra les ayuda a foguearse un poco, porque es otro público ante el que se presentan, y les exige más; esto (la ausencia de la muestra) demerita un poco en su preparación, creo que se sienten desilusionados, así como me sentí desilusionado yo, ellos también se sienten desilusionados”. Perder un foro Dramaturgo, maestro, director, actor. Alejandro Cabral ha participado en la muestra de teatro, sus alumnos también. Qué implica que no haya muestra, se le inquiere al teatrero que ya toma su tercera taza de café. La respuesta es contundente: “la pérdida de un foro, tal vez el foro más importante para comparar nuestro trabajo, para medirnos, platicarnos, para vernos. La muestra además siempre ha sido un foro donde se pueden presentar otro tipo de trabajos, que se había perdido eso, que se había visto trabajos que ya estaban en cartelera, que en un tiempo fueron trabajos más experimentales, pero  que yo siento que en este año ya había trabajos en ese sentido, de experimentación, que daban para una muestra, y es muy triste que se haya perdido tal vez el único foro que teníamos”. --¿Estuviste en la reunión con la coordinación de teatro, estuviste de acuerdo con que no se llevara acabo la muestra? “Sí estuve en la reunión, y lo que se pidió, que esa fue mi postura individual, aunque otros no la compartían, es que la muestra no estaba bien, se estaban gastando demasiados recursos en cosas inútiles en una muestra que no estaba bien planteada del todo; lo que yo pedí, y se lo dije directamente al Dr. Tapia (director del ISC), es que se haga la muestra en otro formato, vamos haciendo una reunión donde se analice el formato de la muestra, nunca se habló de desaparecer la muestra, alguien dijo, a ese caso mejor desaparecemos la muestra porque sale muy cara, y varios fuimos los que dijimos no, la muestra no debe desaparecer, debe cambiar”. ¿Por qué quitar ese momentito? Egresado de la Licenciatura en Artes Escénicas con especialidad en Teatro por la Universidad de Sonora, Oswaldo Sánchez es actor. Algunos premios ha obtenido en los concursos estatales de teatro que se realizan dentro del marco de la muestra. Mejor actor en alguna ocasión; mejor escenógrafo, en otra.  --¿Qué implica que no haya muestra de teatro? “En primer lugar se quiso ocultar que no haya muestra, por medio de un proyecto que en el inicio fue medio caótico (la convocatoria del ISC para apoyar a grupos de teatro independiente) porque se plantearon cosas de repente absurdas, porque dijimos, bueno, el Instituto le está comprando cinco funciones al que gane la beca, por seis mil pesos cada una, cuando a veces las compañías venden sus funciones entre diez y quince mil pesos.  “Ya que se arreglaron unas cosas hubo un proceso de selección medio extraño, porque estaban las bases y el jurado que estaba en la selección no cumplía con el reglamento, que debía ser conformado por tres personas y una de ellas no dio su veredicto. “Con eso se quiso cambiar que haya o no muestra de teatro, pero creo que la muestra es muy importante, no tanto por el reconocimiento de repente que se les ha estado dado a los actores, cosa que muchos han  criticado en la concumuestra como le dicen; creo que es importante para todos ver qué es lo que tenemos en el estado como muestra, y vernos a nosotros mismos ya por fuera, porque una cosa es estar en la compañía en la que trabajamos, y que a veces no te permite ver ciertas cosas, o que el público ve teatro de manera intermitente, porque el teatro es de a ratos, y normalmente no hay opciones para ver obras a diario. La muestra es lo que daba al público, un panorama de poder ir todos los días al teatro, y que rico para una ciudad donde no existe tanto esa cultura. “Otro problema es que las compañías no tenemos punto de comparación. Como proyecto debería ser de regla la muestra, porque, ¿para dónde se fue esa lana que se invierte en una muestra de teatro? Dicen, es que se acabó el dinero, y cómo que se acabó, si lo fuerte de la coordinación de teatro es esta muestra, no entiendo por qué quitarla. Este es el evento fuerte, es casi para lo que está esta coordinación, entonces no tienen por qué quitarla. He participado en las últimas cuatro muestras y he visto el público que hemos tenido;  la muestra del año pasado me impresionó, porque a pesar de que se estaba cobrando, treinta pesos, en las dos funciones que actué, me impresionó el público: quinientas o seiscientas personas. Entonces me pregunto: ¿por qué quitar ese momentito?”

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