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La cábula

En las casas donde hay libros circulan las ideas: Daniel Goldin

En las casas donde hay libros circulan las ideas: Daniel Goldin

Juan José Flores Nava

Saber leer y escribir, dice Daniel Goldin, es igual a adquirir derechos y poderes. Porque eso significa la posibilidad de registrar la historia propia pero, también, de ampliar los márgenes para saber elegir. En Los días y los libros, Goldin da cuenta de sus "divagaciones sobre la hospitalidad de la lectura".

Publicado por Editorial Paidós, Los días y los libros contiene una serie de ensayos que fueron escritos, en su mayoría, para ser leídos como conferencias. Son textos en los que el autor intenta conciliar distintos campos relacionados con la cultura escrita para esclarecerse algunas de las razones del porqué, espe- cialmente hoy día, es cada vez mayor la importancia otorgada por gobiernos y sociedades a la formación de más y mejores lectores.

"Los días y los libros", "La paternidad y los libros: divagaciones sobre la hospitalidad de la lectura", "La invención del niños: digresiones en torno a la historia de la literatura infantil y de la infancia", "La debilidad radical del lenguaje: reflexiones sobre la formación de lectores y la formación de ciudadanos", entre otros ensayos, son un aliento, según los editores, para el pensamiento crítico y la acción responsable. Pensamiento crítico del que, desde luego, no escapa el propio Goldin, pues de entrada advierte que su pasión por los libros se ha vuelto cada vez menos compulsiva.

-Tal vez -dice en entrevista- porque cada vez pienso que más importante que los propios libros son las lecturas que uno haga de ellos. Eso me lleva a matizar el amor fetichista o el deseo de poseer o leer todos los libros. Es más importante leer bien un libro, así como leer el libro adecuado en el momento adecuado.

-¿Qué significa para usted leer bien un libro?

-Lo que importa es que esa lectura forme parte de nuestra propia vida. Es decir, que a través de las palabras y de las ideas de otros sea posible detonar un proceso de pensamiento, un proceso de reflexión en el que se amplíen posibilidades vitales.

-¿La lectura es un placer?

-La lectura, para muchas personas, es un placer y, para otras, es algo que temen, que les aburre, que no les dice nada. Y es así porque el terreno de los placeres es privado. Por otro lado, en todo el mundo los índices de lectura son bajos. No hay correlación entre la enorme cantidad de publicaciones y la gran cantidad de usuarios de la cultura escrita.

-Usted cuenta, al inicio del primer ensayo, que aprendió a manipular los libros revisando las imágenes de un volumen sobre los años sesenta. Pero más adelante señala que prefiere enfrentarse a un libro que no contiene imágenes.

-Es un conflicto que siempre he tenido. Cuando era pequeño me gustaba vagabundear por las imágenes de los libros y aún hoy lo hago. Pero prefiero los libros que no tienen imágenes. Sobre todo porque los libros sin imágenes me pueden llevar más lejos de donde las imágenes mismas me podrían conducir. Tal vez también he preferido los libros sin imágenes porque, en buena medida, las imágenes que antes contenían los libros eran bastante rudimentarias. Hoy la ilustración se ha desarrollado mucho. Es casi un lenguaje complementario e, incluso, a un tiempo también protagonista del mundo editorial para niños. Hoy en día, por ejemplo, el libro-álbum interrelaciona el lenguaje escrito y el de las imágenes de una forma mucho más inteligente y rica. Propone una modalidad de lectura más completa, en donde el ritmo a que obliga la lectura de las palabras, una tras otra de principio a fin, se rompe con la propuesta de ir contemplando las imágenes.

-¿Por qué en algún momento de Los días y los libros señala que desconfía de una casa en la que no hay libros? ¿Qué implica?

-Debo matizar esa aseveración. Me parece que en una casa en donde hay posibilidades económicas de tener libros y no los hay, no hay ventanas. Ventanas a otros mundos, a otras culturas, a otras voces. Y es probable que si no hay libros tampoco hay posibilidades para que las personas tengan un momento de interioridad, de reserva. En una casa me gusta sentir que existe una biblioteca más o menos usada. Eso me da confianza de que se puede recibir a otros, distintos, ajenos, distantes. Que hay una circulación de las ideas.

-¿Sigue pensando, como cuando iba en la primaria, que la lectura es una manera de conocer y de hacerse respetar?

-Me parece que leer y escribir son una de las muchas formas de activación del pensamiento, de las muchas formas de conocer; no sólo por la información que transmiten los libros sino porque el proceso de leer y escribir como una actividad continua permite ver la manera en que se construyen las ideas, pues da la posibilidad de distanciarnos de nuestro propio pensamiento, pulirlo, revisarlo y cuestionarlo. También me parece que, en buena medida, la lectura contribuye a la dignidad de las personas. Pocas cosas son más opresivas que no saber leer y escribir en una sociedad como ésta. Y pocas cosas son más liberadoras que tener un espacio para la imaginación, para el ensueño, para la comunicación con los demás, para objetivar nuestro pensamiento.

-No se puede leer todo y siempre. ¿Cómo saber qué leer?

-Para mí, hay una sensibilidad interior que, en algunos casos, no me permite avanzar en un libro o, en otros, me indica que estoy perdiendo mi tiempo. Es el momento en el que me aburre una lectura o en el que siento que no me está enriqueciendo. Es igual que comer. ¿Cómo sabemos cuándo algo nos cae bien? Hay cierto antojo, cierta intuición, cierta sensibilidad interna. Porque a veces basta empezar a leer un libro para sentir que es un peso más.

La muestra de teatro que no

La muestra de teatro que  no

Carlos  Sánchez

No corre el telón. Ni hay tercera llamada. La muestra Estatal de Teatro entró en un letargo: espectadores y teatreros esperarán el próximo año para observar, y exponer.Desilusión es el sentimiento de un seguidor de la muestra; decepción por la pérdida de un foro vive uno de los protagonistas de la anterior edición; replantear el formato es el objetivo de la coordinación de teatro del Instituto Sonorense de Cultura. Modificar-mejorar Patricia Vargas es comunicóloga, actriz, dramaturga. Actualmente dirige la coordinación de teatro del Instituto Sonorense de Cultura. “Y este año no habrá muestra”, responde, a pregunta expresa.  En su exposición analiza el formato de la muestra, hace retrospectiva, toca diversos temas: la concumuestra, la muestra off, las mesas de análisis, entre otras aristas. Y si es determinante, el móvil del receso tiene argumento:  “Se evaluaron los procesos de la muestra: quiénes estaban participando, los resultados que estaba surgiendo de ello, lo comentamos con la dirección general del Instituto y llegamos a la conclusión de que necesitábamos una pequeña pausa para detener  la inercia que se estaba dando, y replantear qué es lo que se pretendía y para dónde iba, porque la muestra debe permitir crecer a todos los artistas, actores, directores”. --¿Cuál es esa inercia de la que hablas? “Por ejemplo el que la mayor parte era un teatro universitario el que se estaba presentando, aunque si bien es cierto es parte del teatro, es teatro escolar, producto de un proceso para una evaluación de un programa educativo, de un plan de estudios, de repente como que va siguiendo esa inercia y de alguna manera no está permitiendo evolucionar a los demás grupos. Cuando se hizo la muestra off ( N. de la R.: off implica presentaciones alternativas a la muestra) realmente los que estaban en el off eran los grupos independientes que estaban trabajando y no estaban considerados para participar dentro de lo que era el concurso. También este híbrido que se hizo entre concurso y muestra no permitió evolucionar al teatro. Las mesas de críticas también tuvieron algunas… que los mismo jurados cuestionaran los procesos creativos eso hace que se sospechen muchas cosas, el análisis debería de haber sido de otras personas, para permitir evolucionar… todos esos factores empezaron a evaluarse, yo creo que es importante hacer una pausa, es muy importante la muestra, pero también hay momentos que tenemos que detenernos y replantearnos a dónde vamos qué es lo que queremos; empezamos a ver que la producción independiente empezó a bajar y a bajar, en este momento la producción independiente es muy escasa, por eso se planteó que este año en vez de hacer la muestra vamos a hacer un laboratorio teatral, para inyectar dinero a las compañías, que empiecen a producir y se vuelva a reactivar, que tengan un trabajo que les permita tener más recursos que a su vez les permita montar otras cosas, y ya para el año que entra poder hacer una muestra más rica”. Para ejercer el laboratorio teatral al que hace referencia Patricia Vargas, previa convocatoria el Instituto Sonorense de Cultura otorgó tres becas para grupos de teatro independiente, los agraciados fueron: Saltimanqui (Hermosillo) con el proyecto de montaje A cuarta y quemón; el director, actor, Vicente Benítez (Hermosillo) con Diario de un loco, y Domotila Flores (Obregón) con un proyecto de teatro comunitario. La coordinadora de teatro sostuvo reuniones con la comunidad teatral donde se planteó el receso de la muestra, y “al principio sí los desconcertó, porque se vuelve una costumbre, pero cuando se les planteó lo del laboratorio les pareció interesante”.

Interesante resultó sólo para algunos, Patricia Vargas lo sabe, y lo dice:

 “No todos están de acuerdo, aunque hay muchos que sí, pero creo que es importante replantearnos”. Y en las reuniones no estuvieron todos los que son, “y ojalá hubieran estado todos, pero ese día fue la marcha de los inmigrantes, estuvieron alrededor de treinta artitas: Saltimbanqui, Animalejos, Sergio Galindo, La Matraca, Hugo Sosa, algunos”. La próxima muestra, prevé la coordinación de teatro, debe ser más propositiva, y para que esto sea posible, argumentos son que grupos independientes están trabajando en producciones: “Sergio Galindo, está trabajando en El último vaquero y está proyectando otro, un año de colchón va a permitir que haya más montajes que puedan participar”. Los teatreros todos, conformes e inconformes con el receso de la muestra, fueron comunicados sobre la pausa. Al espectador, el que espera cada año para observar las propuestas, ¿le informaron? La respuesta es “no”. Patricia Vargas expone: “No, no se informó a la comunidad general, si esa es la pregunta”. --¿Por qué? “Qué te puedo decir, se me fue de las manos y no lo consideré”. --¿Había que informarles a esos cinco, diez espectadores? “Así sea uno, es igual de importante que si fueran mil, porque es gente que va al teatro y que siempre está ahí”. --¿El próximo año habrá muestra? “Sí”. Desilusión Rafael Gándara es conocedor, crítico de teatro, pero sobre todo: espectador. A un par de años de recibir un reconocimiento por su trayectoria durante la muestra de teatro, Rafael es contundente al hablar de este receso teatral: “me siento desilusionado”, dice. Poner el cuerpo en una butaca es acto fiel cada año, y los ojos en el escenario. Rafael Gándara sabe el número de muestras: siete. Y a todas ha asistido. Y este año, “tenía muchas ganas de que se presentara, más que todo ya era una costumbre, puede llamársele una tradición, y al cancelarse la muestra de teatro se rompe una costumbre y una tradición”. --¿Cuál era tu perspectiva de esta muestra que ya no se hizo? “No sabía exactamente, pero había unas obras de la Universidad, de los estudiantes, había dos o tres que las iban a presentar, creo que en Obregón también tiene algo Domitila, y más o menos había oído de obras de teatro que más o menos andaban con posibilidades, y algunas ya las he visto y pensaba volverlas a ver y tal vez en una reedición están mejores y así poder ver qué habían adelantado los muchachos; que se presenten es un logro sobre todo para ellos porque eso de la muestra les ayuda a foguearse un poco, porque es otro público ante el que se presentan, y les exige más; esto (la ausencia de la muestra) demerita un poco en su preparación, creo que se sienten desilusionados, así como me sentí desilusionado yo, ellos también se sienten desilusionados”. Perder un foro Dramaturgo, maestro, director, actor. Alejandro Cabral ha participado en la muestra de teatro, sus alumnos también. Qué implica que no haya muestra, se le inquiere al teatrero que ya toma su tercera taza de café. La respuesta es contundente: “la pérdida de un foro, tal vez el foro más importante para comparar nuestro trabajo, para medirnos, platicarnos, para vernos. La muestra además siempre ha sido un foro donde se pueden presentar otro tipo de trabajos, que se había perdido eso, que se había visto trabajos que ya estaban en cartelera, que en un tiempo fueron trabajos más experimentales, pero  que yo siento que en este año ya había trabajos en ese sentido, de experimentación, que daban para una muestra, y es muy triste que se haya perdido tal vez el único foro que teníamos”. --¿Estuviste en la reunión con la coordinación de teatro, estuviste de acuerdo con que no se llevara acabo la muestra? “Sí estuve en la reunión, y lo que se pidió, que esa fue mi postura individual, aunque otros no la compartían, es que la muestra no estaba bien, se estaban gastando demasiados recursos en cosas inútiles en una muestra que no estaba bien planteada del todo; lo que yo pedí, y se lo dije directamente al Dr. Tapia (director del ISC), es que se haga la muestra en otro formato, vamos haciendo una reunión donde se analice el formato de la muestra, nunca se habló de desaparecer la muestra, alguien dijo, a ese caso mejor desaparecemos la muestra porque sale muy cara, y varios fuimos los que dijimos no, la muestra no debe desaparecer, debe cambiar”. ¿Por qué quitar ese momentito? Egresado de la Licenciatura en Artes Escénicas con especialidad en Teatro por la Universidad de Sonora, Oswaldo Sánchez es actor. Algunos premios ha obtenido en los concursos estatales de teatro que se realizan dentro del marco de la muestra. Mejor actor en alguna ocasión; mejor escenógrafo, en otra.  --¿Qué implica que no haya muestra de teatro? “En primer lugar se quiso ocultar que no haya muestra, por medio de un proyecto que en el inicio fue medio caótico (la convocatoria del ISC para apoyar a grupos de teatro independiente) porque se plantearon cosas de repente absurdas, porque dijimos, bueno, el Instituto le está comprando cinco funciones al que gane la beca, por seis mil pesos cada una, cuando a veces las compañías venden sus funciones entre diez y quince mil pesos.  “Ya que se arreglaron unas cosas hubo un proceso de selección medio extraño, porque estaban las bases y el jurado que estaba en la selección no cumplía con el reglamento, que debía ser conformado por tres personas y una de ellas no dio su veredicto. “Con eso se quiso cambiar que haya o no muestra de teatro, pero creo que la muestra es muy importante, no tanto por el reconocimiento de repente que se les ha estado dado a los actores, cosa que muchos han  criticado en la concumuestra como le dicen; creo que es importante para todos ver qué es lo que tenemos en el estado como muestra, y vernos a nosotros mismos ya por fuera, porque una cosa es estar en la compañía en la que trabajamos, y que a veces no te permite ver ciertas cosas, o que el público ve teatro de manera intermitente, porque el teatro es de a ratos, y normalmente no hay opciones para ver obras a diario. La muestra es lo que daba al público, un panorama de poder ir todos los días al teatro, y que rico para una ciudad donde no existe tanto esa cultura. “Otro problema es que las compañías no tenemos punto de comparación. Como proyecto debería ser de regla la muestra, porque, ¿para dónde se fue esa lana que se invierte en una muestra de teatro? Dicen, es que se acabó el dinero, y cómo que se acabó, si lo fuerte de la coordinación de teatro es esta muestra, no entiendo por qué quitarla. Este es el evento fuerte, es casi para lo que está esta coordinación, entonces no tienen por qué quitarla. He participado en las últimas cuatro muestras y he visto el público que hemos tenido;  la muestra del año pasado me impresionó, porque a pesar de que se estaba cobrando, treinta pesos, en las dos funciones que actué, me impresionó el público: quinientas o seiscientas personas. Entonces me pregunto: ¿por qué quitar ese momentito?”

La Cebra celebra su primera década

La Cebra celebra su primera década

Karla Zanabria 

Coreógrafos como Raúl Flores Canelo, Marco Antonio Silva, Miguel Mancillas o Víctor Ruiz han externado su punto de vista sobre la homosexualidad, uno de los temas acaso más prejuiciados de todos los tiempos.

Hace apenas diez años que José Rivera puso el asunto en el centro de las discusiones estética y ética al fundar La Cebra Danza Gay, con motivo de la X Semana Cultural Lésbico Gay.
 

Desde su ingreso en 1987 al Ballet Independiente -donde ha sido primer bailarín, coreógrafo, maestro y director artístico-, José Rivera tuvo la intención de fundar una compañía ex- clusivamente para varones. Recientemente, el actual director de La Cebra declara a los cuatro vientos que su propuesta coreográfica busca, además de enaltecer la danza, eliminar estereotipos de género, asunto sobre el cual conversa con EL FINANCIERO.

-Es difícil comprenden cómo se puede derribar el estereotipo de género si a su propuesta la determina tajantemente como gay. ¿Esto no es paradójico?

-Dentro de la homosexualidad hay una gran diversidad y yo soy un punto de esa diversidad. No soy lesbiana, ni travesti, básicamente soy un hombre homosexual. Se llama danza gay porque deriva del discurso de un hombre homosexual, pero la danza gay no existe. Éste fue un concepto que inventamos para definir el trabajo que hacemos.

Sobre el concepto, el manager de La Cebra, Carlos Cli, abunda y nos explica que "lo gay" alude de manera implícita a las otras ramas de la homosexualidad (lesbianas, bisexuales, transexuales y travesti); es decir, apela a la diversidad: "La danza no tiene género -resume Cli-. La danza es danza. El rol masculino o femenino ha sido inventado socialmente. Me refiero a que en el medioevo el color rosa se asociaba a los varones y el azul era propio de las damas. Ahora es al revés. Lo importante a rescatar del trabajo artístico que hace La Cebra va en el sentido de que estamos planteando que el movimiento no tiene un género; es decir, no tiene porqué ser de un varón o de una mujer exclusivamente."

La forma de expresión de La Cebra incluso rebasa el terreno de la estética, apunta Cli, apela ya a la sociedad misma: "En toda sociedad hay prejuicios y grupos que son oprimidos. El hombre ha buscado desde siempre un pretexto para castigar a otros. Cuando un grupo adquiere el valor para romper este esquema, otros se suman. La tolerancia abre la puerta a la libertad. Así, a la liberación homosexual que plantea La Cebra se han conectado, por ejemplo, muchas mujeres sin que esto sea un movimiento feminista, lo que pasa es que el grupo homosexual abre una puerta y le propone una salida o otros."

Uno de los clichés machistas más arraigados establece que todos los bailarines son homosexuales. Una afirmación que en el seno mismo de La Cebra ha resultado falsa.

Adolfo Flores es bailarín fundador de La Cebra y no es homosexual. A continuación, su testimonio: "Conocí el trabajo de José Rivera -relata este bailarín con 20 años de experiencia- antes de que me invitara a La Cebra. No estoy en La Cebra por cuestiones militantes ni para tener un pretexto de vestirme (como mujer) sin que me vean feo, ni para jotear sin que me critiquen. Estoy aquí porque la calidad del trabajo que hace José es innegable, la cual me permite darme el lujo de decir lo que sea respaldado por el arte dancístico. La otra razón por la que formo parte de La Cebra tiene que ver con que, gracias a ese gran rigor con que se trabaja, puedo dedicarme a hacer el trabajo del intérprete, a reinventar al personaje en el escenario mismo y a pulir aspectos muy finos de mi papel."

A pesar del riguroso entrenamiento que refiere Adolfo Flores, a La Cebra se le ha echado en cara la precariedad de sus montajes, pues en las artes escénicas la multimedia pareciera ser el eje actual de los trabajos.

-No me gustan los grandes vestuarios, ni la escenografía ni nada de eso -asegura Rivera Moya-. Nosotros vamos a seguir bailando. Nada de machincuepas ni mimic. Danza pura (nutrida del ballet, técnica contemporánea y barra al piso), sin utilería ni música original. Así voy a seguir porque me gusta subir las patas, girar muy bonito con el relevé al máximo y el pasé abiertísimo. Que todos bailen parejitos. El rigor en el escenario de los cuerpos entrenados fue lo que me motivó a convertirme en profesional. Me gustaría empezar a explorar danza con lo más elemental de iluminación y sin vestuario.

De acuerdo con la primera Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (2005), la mitad de los homosexuales se siente rechazada por la so- ciedad. Sin embargo, la sola existencia de La Cebra demuestra que se ha alcanzado un nivel jamás visto de tolerancia hacia esta comunidad, tanto así que "el mayor logro de La Cebra es haber llegado a cumplir diez años", reflexiona Rivera Moya, quien aclara que nunca han recibido subsidios ni becas de coinversión para producción: "Llegamos exclusivamente con los medios que nos allegamos. Hacemos muchas funciones a taquilla con el teatro lleno, de ahí sale todo, y de la ayuda de mucha gente como Carlos Monsiváis o Ignacio Toscano. También tenemos el apoyo de Magnolia Flores. Ella me autorizó usar las obras de Flores Canelo sin pedir ni un cinco, gracias a ella tenemos un lugar donde ensayar, una grabadora y una oficina."

La Cebra actuará del 1 al 16 de julio en el Teatro de las Artes del Cenart. Los días jueves y viernes a las 20 horas, los sábados a las 19 horas y los domingos a las 18 horas.

En el corazón de un callejón, conversación con un ¿loco?

En el corazón de un callejón, conversación con un ¿loco?

Carlos Sánchez.- Es un pájaro que ruge. El helicóptero parece sostenido justo encima del callejón.“Aguas, te van a ver”. El Chapa advierte mientras sume su gorra para cubrirse los ojos.Vamos a platicar, le digo con la grabadora encendida. “Pues platicamos de lo que quieras, pero deja que se vaya el helicóptero, porque nos pueden oír los de la judicial”. Luego es un monólogo. Y las palabras surgen, la ceniza del delicado crece. El Chapa chupa el cigarro como si en el fumón le fuera la vida.Cuarenta y dos años latiéndole el corazón, treinta y cinco de nicotina en el cuerpo. “Y mota también, me gusta mucho la mota, y el perico, la chiva, pero nomás en veces me dan, y le pongo”.El Chapa se llama Carlos Félix, vive en el barrio las Pilas. También le dicen Frank; en su familia lo llaman por su nombre.Inquieto enciende otro Delicado. Fuma y habla: “pos trabajo allá en el centro, pido dinero y luego pago un carro para que me traiga la verdura”.--¿Es cierto que en un tiempo te enfermaste?“Yo nunca me he enfermado, no conozco la enfermedad, no tomo pastillas porque ya está uno a punto loco desde hace mucho. ¿Y tú cómo has estado, bien?”--Cuéntame qué es la vida para ti.“Como unos cincuenta años. Es muy bonita, es muy suave, todos aquí en el mundo somos vivientes normales y muy bien me la paso”.--¿Y de tus camaradas del barrio, qué cuentas?“El Carlos una vez me pegó, me dio un reatazo con la mano, en la nuca, nomás porque le tomé un chorro a su soda, el Carlos hijo de la Ana, esposa del Martín barrigas; pero yo le pegué otro reatazo”.--¿Y de las morritas, qué onda?“Anoche me fui con una al cerro, y me la clavé, pero ahora no he tenido bicicleta, quiero salir ahora para  Guaymas a ver qué ha habido con el pescado, la jaiba, el camarón. Ir y venir aunque sea en un carro, en un bocho”.--¿Y qué comes?“Como pescado, sabritas, frijoles, papas, leche, tortillas, pan. Y lo que me prepara mi amá, mi Guadalupe que la quiero mucho y me cuida y la cuido, y yo los cuido a todos, a todo el mundo. “¿Supiste que mataron al Palmas, lo mataron por la espalda, a traición, era mi amigo, y mi amigo fiel, me daba droga, pastillas, coca, mocochango, pingas, inyecciones, de todo me daba, por eso me quedé arriba, ando arriba, a gusto, me siento muy feliz”.--Oyes, todo el día caminas, ¿por qué?“Todo el día camino, hasta allá hasta al centro y hasta el bulevar López Portillo, me da mucho por caminar, tú también deberías caminar mucho para que andes cotorreándola, y no estás loco, o sabe, pero me acuerdo de ti cuando estabas morro, te la llevabas mucho con el Pando, y jugábamos a los fariseos, y hacíamos máscaras de papel y luego fumábamos y cachoriábamos todos. Estuvo muy buena la morra que me cogí anoche, muy nalgona, le metí las tres, la desta pues”.--¿A qué aspiras en la vida?“A fumar, puro fumar mota, no hay otra, y ponerle a la chiva, a las pingas, a todo. Aquel bato, el caballo murió por puro pixtear alcohol cuarteado con agua purificada. Allí murió en la casa del Güero Galaz. ¿Y andas en la escuela ahorita? Puros Delicados fumo, pero también traigo Botas, ¿quieres uno? Oyes, ya me puedo ir, quiero ir a la casa, a darme un baño. ¿Te saludo al Caballo?, por las noches viene, todos le sacamos cura”.

El Chapa, el Frank, el Carlos, fuma otra vez, quita su gorra, se sacude el pantalón como si en él no hubiera cabida para la suciedad. Moviendo sus zapatos hacia delante y atrás improvisa un paso de baile, y canta: “ay María de Jesús, tan sólo a ti te quiero... así cantaba el Caballo, ¿te acuerdas?”

El señor López y la existencia de los pobres

El señor López y la existencia de los pobres

Carlos Sánchez.- Es una carcajada. Es la biografía de Fox. Es el panfleto llevado al arte. Es la bandera de la honestidad. Es la gana de trepar a la silla. Es el pretexto el pobre. Los pobres.Es divertido: Luis Mandoki argumenta  que es lo que el señor López le transmite. Y se resume en una palabra: honestidad.En el Centro de las Artes de la UNISON todos son protagonistas. La izquierda la representa Hildeliza González Morales desde su trono el perredito sonorense. La dirigenta toma el micrófono y mete gol: “López Obrador estará el próximo martes en Expo Forum. El señor López”, remata. Qué bonito expone Mandoki, y todos aplaudimos el cabello rizado y sus ojos de color. El cineasta proyecta en su video (el más reciente) la libertad para elegir, sin miedo, después de la metralla hilarante producto de esos tropezones de Felipe Calderón y Vicente Fox.En la urgencia del ya basta, el cineasta entrega la ideología, lo que es más, su ideología está inmersa en lo que es la historia de vida del candidato de la coalición “por el bien de todos”.Nunca antes miré a tantos intelectuales, políticos, artistas, periodistas, amas de casa, entregados a un político. La bandera de izquierda funciona. Y parecería que se nos olvida que el objetivo de la búsqueda  es el mismo: el poder. ¿Le favorece ese cúmulo de intelectuales y artistas que aplauden a López Obrador? Por su puesto. Los grandes pensadores del país han puesto su fe en el tabasqueño.El perfil, el desplante del candidato perredista tiene bien fundadas sus bases para convencer: el arte histriónico que domina. Dice Mandoki que no cobra un solo peso por lo que hace. Aplauso. Seguramente ahora vive de las regalías de Voces inocentes, o bien come de lo que el buen samaritano le ofrece. Qué fácil es carcajearse y coincidir, qué fácil es borrar de la memoria los agravios de los políticos. En río revuelto ninguno de los presidenciables se salva.Para avanzar en política hay que aplastar y aplastar y aplastar. Comer de lo que defecan los de arriba y sin hacer gestos. Seguramente López Obrador nunca lo ha hecho.Por eso la facilidad de Luis Mandoki para convocar los aplausos.Pone el señor López  la cara de santo en cada una de sus declaraciones en el contenido del video producciones Mandokii. Antes el productor, Luis, habla de manipulación: en encuestas, en los mensajes de los otros candidatos que atacan al Peje. Habla de manipulación de todos, excepto de la de ellos. Ellos son pulcros hasta el extremo. No pecan, quieren el bien para todos, porque los panistas son arbitrarios, porque los prisitas son rateros, porque los perredistas son... (¿los perredistas son?).Total: las palmas, las carcajadas, la pleitesía para Mandoki; la idolatría para el caudillo señor López estuvo esa tarde de viernes en el Centro de las Artes de UNISON.El discurso es preciso, certero: por el bien de todos, primero los pobres. ¿Qué sería de los políticos si los pobres desaparecieran? Seguramente se llenarían de gozo, porque esto es lo que pretenden. Se me olvidó comprar el video, ¿alguien me lo puede copiar?Al fin y al cabo, ya lo dijo Mandoki, eso no es piratería, no es ilegal: rolarlo, verlo, promoverlo, es un bien para la nación.

Alonso Vidal In Memorian

Alonso Vidal In Memorian

Eusebio Ruvalcaba.- Lunes 29 de mayo. Carlos Sánchez, escritor de Hermosillo, me comunica la muerte del poeta sonorense Alonso Vidal, acaecida precisamente este 29 de mayo. A modo de mínimo homenaje a este hombre de temple bravío, extraigo poemas de su libro Y es entonces cuando con furia te amo. Autor de una obra abundante, que incluye asimismo narrativa y ensayo, Alonso Vidal, nacido en 1942, vivió siempre bajo el precepto de la pasión. Sus letras lo registran de ese modo. Leamos la palabra viva de este hombre muerto: He aquí que el sol cabalga/ en las caracolas del aire/ y besa las obscuras heridas del agua.// Oh, fuego inaugural, centella viva,/ hincha la voz caliente de las guitarras,/ pon a correr por los llanos tus veloces párpados/ de/ alumbre/ y que se antorchen de luz todos los rincones.// Misterios de ojos ya llegan y claman,/ sonidos que se escapan/ de los cercanos cauces./ Las cabalgaduras del gozo: estallan.// Puedes si quieres/ encender la luz/ de mi costado/ y entrar despacio/ acomodarte/ en el rincón más tibio/ de mi ventrículo derecho/ desnudar tu carne y tu voz,/ mojar tus labios con el licor/ que he guardado para ti/ a pesar de los incendios,/ gota a gota/ en la botella viva/ de mi soledad y tu secreto.// Desde mi latir/ observé tus ojos/ azotados por las llamas/ de este verano/ que de nuevo nos fascina/ y prenderá en los míos/ esa sonrisa que propagas.// Al regresar a casa/ me di cuenta:/ Mis manos/ se quedaron enredadas/en tu cuerpo.// Vengo como el invisible/ río y lluvia,/ río bajando/ y lluvia vengo,/ arrastrando las hojas/ de la noche, el terciopelo/ clave de las mariposas,/ viajando hasta tus brazos,/ el ardiente sedante de tus labios/ y tus manos y tu corazón.// Vengo solo,/ río y paloma/ con el remanso obscuro/ de mis ojos a tus ojos/ sobre la quietud amorosa/ del estro y la palpitación/ secreta de algún remoto nido,/ río y lluvia,/ río bajando/ y lluvia vengo.// En la zona de espumas y fuegos/ ángeles sumisos ahora violentados,/ danzan entre núbiles escafandras./ Cuerpos vivos en el mar/ gimiendo de amor escapan,/ llevan en sus manos estrellas fecundas,/ futuros y lenguas derramadas.// Desde lejos percibo tu perfume de dulce alga,/ muerdo desde el faro tu labio carnoso y mojado.// Te espero y amo.// A Dios no le preocupan/ las almas tranquilas y/ pasmosas,/ le interesan los nefastos,/ los calamitosos, los haraganes,/ los fornicadores, los soberbios/ enchubascados de lujuria.// A ellos ama Dios.// Tú y yo cumplimos/ con la regla:/ estamos salvados.// A lo lejos las noches lumbrean/ toman forma jeroglífica/ en las urnas/ y flota un sabor de párpados.// Por más que trates de escapar,/ fugarte, evadirte, escurrirte/ con cualquier pretexto/ estarás siempre ahí/ frente al espejo.// La libertad es lo único que no perdemos.// Pero a ver:/ ¿Cómo cabrones te vas a desencarcelar de mí?// Piensas en las cosas/ que amarraron tus manos.// Padeces la vida,/ te encarcela la palabra: amor/ y la palabra: olvido.// Te derrumbas,/ te consumes en el fuego/ y te abandonas en mí.// Serán entonces multiplicados/ los besos y los panes/ y el fusil esperará su horario/ en la palma de las hojas justas,/ estaremos de nuevo frente al mundo/ absortos como dos peces/ dentro de la boca de Dios,/ sencillamente/ como al principio.// Apareces tú/ con tu llama y tu voz/ y eres blanca imagen/ y estás ahí mirándome,/ somos inocentes a la luz,/ siento que la llamarada/ me besa con tus labios/ y que es verano de nuevo.// Navegamos sobre las brasas/ y de pronto se hace de noche.// Elásticos nuestros cuerpos/ ensartan sobre el mundo/ sombras y cristales/ de lumbre. 

La violencia es una piedra que destroza la cabeza

La violencia es una piedra que destroza la cabeza

Carlos Sánchez 

Arrojar el cuerpo en un lote baldío, extender la tela para abrigarlo. Como si en la crueldad hubiera crédito para un instante de bondad. Darse la media vuelta sacudiéndose las manos. Listo y ya.  

El victimario puso fin a esos doce años de vida. Cynthia Abigail Nicolás Ramos deshojó doce margaritas. El Mangueras quiso que se marchitara el tránsito por la vida. Y de tajo arrancó la raíz, destrozándole la cabeza.

 Dice él que iban a fumar, en la complicidad de un lote baldío. Marco Antonio Díaz Campa que es el Mangueras era amigo de la familia de Cynthia, y atacó a traición. Por la puerta entró y por la puerta salió, acompañado de la morrita que en su cerebro retenía la imposibilidad de la velocidad que se requiere para avanzar en el análisis. De esto y la circunstancia se valió el Mangueras. Y las ha expuesto ante el Ministerio Público, y la foto de la reconstrucción de hechos está en la hemeroteca en las páginas policíacas. El cerrojo de la reja es testigo. Cuentan los ojos de el Mangueras su historia a sí mismo, y a uno que otro preso, que juzga, porque esas cosas no se hacen. Dirán los otros encarcelados, que hay códigos, y a estas horas tal vez el madrazo se estrelle en la mandíbula y la greña que rebota en el concreto. Las celdas de indiciados son el recuento de la historia en el baldío, del empujón, el golpe, la piedra, la cobija, las manos, la insistencia, la resistencia. Lo exhiben los boletines de la policía judicial: una esposa sobre su pie derecho y sentado sobre la tierra. Desde ahí señala el lugar exacto, la acción. Toman nota los del ministerio, los flashazos llenos de rencor se estrellan en la pupila: es una hiena que ya quisiéramos engullir todos. Cómo dar crédito al momento del grito. Un tronido en la desesperación mutila la emoción de la madre, del padre, los amigos. El tronido mutila también la existencia del victimario.  Apenas ayer la cuerda se arrastraba por debajo de sus pies, la morrita saltaba. Apenas ayer la mezcla en la cuchara fabricaba paredes que a su vez daban para comer. Ella ya no está, él tampoco. En el tronar se apagaron las luces. Ella hasta el fondo, él levitando dentro de las paredes que con el impulso levantó. Leer la muerte de esta forma rebasa el dolor. La vida es una gota de sudor en la frente de un albañil. Y no hay rosario que detenga la violencia. Hasta dónde es una pregunta para el suicidio.  Ya todo está perdido. Queda solo la virtud de abrir los ojos y escurrirse en las sandalias de nuestro hijo que entra al baño. Después los zapatos golpearán el concreto, o pedalerán una bicicleta. La hora de la ausencia atravesando la puerta estará en cualquier momento llenando la casa. Por ahora hay una mujer muerta con un hijo de cinco meses envuelto en su vientre y el cuerpo de ella pegado a un huele. Más hacia el sur la orilla de un canal presta la humedad al cuerpo de otra mujer inerte. Es la soberbia en los dedos que destrozan. Y es materia de una nota. No son feminicidios, ¿o sí? Disyuntiva de funcionarios que cobra más importancia que el crimen mismo. Resolver el conflicto de la ignorancia es cuestión de análisis y de leer los estatutos de la Comisión de derechos Humanos.  Cae la tarde. La luz opaca huele a otra más. La encontraron muerta, a la orilla de la carretera que va a la mina Nico, dentro de la ciudad.      

Alonso en elevación

Alonso en elevación

Carlos Sánchez 

Celebro la muerte. Hay que tumbarse las botas de metal para que el cuerpo se eleve. Muerto el sonido de la garganta, la rigidez de los músculos, el movimiento de los ojos, el reflejo de los dedos. Duelen las horas, el eco, la tapa de las cápsulas, el papel convertido en pez, el aire que se niega.Ya las teclas no obedecen, el cerrojo de la puerta ante el último amigo que se va retiembla en los intestinos.Las buganvilias están solas, el catre no se abre, los libros son una polvareda que grita dentro de la casa.La luz se apaga, se enciende, juega, martiriza: ¿por qué el grillete de la vida se burla?Lo ha visto la poeta su amiga de veras, Alonso ya no es el mismo, ¿y si te duermes para siempre?Laura Delia y él conversaron en una noche de gala, cuando la fiesta de la ciudad requería de su presencia, “me trajeron a la fuerza”, un verso que sale desde su resistencia. El poeta estuvo con la cabeza gacha durante las horas de pirotecnia.Lleva el nombre de su poesía un galardón nacional. Había que entregarlo por vez última antes de morir. ¿Y si esas horas la almohada hubiera acariciado sus sentidos?La vi, la vida, Vidal. Un poema citado de otro poeta. Alonso clava su existencia entre nosotros, y lo utilizamos, lucramos con su memoria desde antes, desde siempre. Un quedito suspiro y un remojón del pecho dentro. Los ojos en estruendo por la pasión y el desenfreno. Alonso abotagado el cuerpo y no por el líquido que retiene. Es la intensidad que lo pone como un sapo ansioso de brincar sobre la emoción.Se acabó el hígado y el corazón no le cupo más en el cuerpo. Un sombrero pulula por el túnel: es el sonido de las botas citadinas vestigio de música de viento en sus oídos.  Todos estuvimos alguna vez en su casa cantando y él encabronadamente de feliz nos escupió un pendejo en la cara.Qué es del poeta ahora si no el respeto para siempre. Ahuyemos de una vez. Digamos todos que le amamos hasta en su muerte. Que el pudor no exista. Un poema es lo de menos: reconozcamos que somos amigos del poeta y que la sociedad nos aplauda. Muerto el metal del cuerpo la vida se eleva. Y allá va: Alonso.