Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006.
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Domingo
Carlos Sánchez
Se apaga la luz. En mi mente hay un chirriar de llantas. Lo único que recuerdo es que estaba pidiendo una rolita para la morra de la mesa de enfrente.
Miré también unas tijeras de jardinero podándome la cabeza. Te vamos a suturar, dijo la enfermera. Es lo último que escuché.
El Tony me cuenta que no paré de bailar. Tiraste el saco, te soltaste los tirantes, girabas como churumbela en medio de la pista. Eso es lo que me dice el Tony cada tarde que viene a visitarme. Siempre repite lo mismo.
Ahora soy un pulpo, y me salen tripas por todo e
... (... continúa)De la calle
“Soy vago, me dedico a asaltar a las ancianas y a robarle dulces a los niños, y también de vez en cuando a estar en el lugar adecuado en momento indicado, eso es más que ser casual es hacerte de las propias oportunidades de lo que gustes”.
Carlos Sánchez
En el umbral de la Biblioteca Pública Central revolvía el café con su índice. Adentro conferenciaban sobre la importancia de la lectura y cómo inducir a la raza hacia ella. Afuera: “Martín Caperón para servirle a usted”. Se presentó para no volver a dar pausa a su exposición.“Mira aquel caballero que viene allá es mi gran amigo, es el vaquero, estuvo
... (... continúa)Aquel cuyos ojos se colman de lágrimas
Para Ignacio Flores Calvillo
Eusebio Ruvalcaba
Es simpático, agradable, e invariablemente dan ganas de invitarlo a las reuniones. Su más o menos fino sentido del humor se manifiesta a la primera oportunidad. Por ejemplo, alguien cuenta un chiste o menciona alguna anécdota graciosa de algún personaje público, y entonces él ríe a carcajadas. Su risa contagia. En el acto las mujeres reparan en él. Algo tiene diferente, quizás es más distinguido, o ha corrido más mundo. Pero la vida la tiene en un puño. Piensan.
Acepta la primera copa. Su garganta no reconoce preferencias. Le da lo mismo si le ofrecen vino, tequila
... (... continúa)Poemas inéditos
Piedras heridas*Para Vicente Quirarte
Antes que de palabras y preposiciones,
los hombres estamos hechos de huesos
y vísceras. Recordamos a nuestro padre
y las lágrimas sobrevienen. Antes
de reflexionar que aquel desencantado viejo
fue nuestro padre.
Pocos, escasísimos poetas resisten la prueba
de fuego de ser leídos durante una cruda mortal.
(... continúa)
Del cuatro y medio
Carlos Sánchez
Tiene los ojos llenos. La primera vez que su padre lo miró en su boca tenía llanto.
El Peque apenas cumplió los nueve y sabe muchas cosas más de las que a su edad debiera. Sobre todo el tema de violencia con el que lidia todos los días.
El Peque aguanta mucho, dicen sus tíos quienes lo patean como si practicaran un deporte.
Hace tres años llegó a vivir con sus abuelos paternos. Lo trajeron de Mexicali, dentro de una maleta negra. Se vino de trampa con la Vero, porque ella apenas acabaló para su pasaje.
Así se lo cuenta ahora su abuelo el Güero, el que ya le quemó las mano
... (... continúa)Con M de Mozart, de mezcal y de mujer/ IV
Eusebio Ruvalcaba
1) Por supuesto que me da envidia Lowry. Él, que bebió más que ninguno (el único que se le pone al tiro, digno rival, es Silvestre Revueltas), tenía el hígado de un adolescente cuando murió. Él mío no sirve ni para tacos de hígado encebollado. “Treinta y cinco mezcales en Cuautla”, poema absoluto de Lowry, dice: “Este tictac es el más terrible de todos. Escuchas el sonido del que hablo en barcos y trenes, lo escuchas en todas partes, pues es una condena; es el tictac de la muerte real, no del tiempo; la termita en el podrido maderamen del mundo. Y es la muerte para uno, aunque uno no conozca bien el silencioso tictac del corazón menguando contra el reloj, su palpitar ubicuo y aún más lento, pero que todavía no
La hora del lobo
Federico Campbell
El caso Colosio
Los reyes no ordenan los
parricidios. Los permiten
tan sólo, de manera que
puedan ignorarlos.
—Jan Kott,
Apuntes sobre Shakespeare
Se a conmemorar otra vez la muerte de Colosio, esta
semana, a los doce años, tal vez para reanimar la
campaña de “Roberto” o más bien para cubrir el
expediente. Porque es una fecha. Y las fechas están
marcadas, allí, en el calendario.
Sea como sea o haya sido el asesinato, durante
muchos años nada podrá saberse. Ésa es la
característica paradigmática del crimen político: que
no se sepa nunca quién arregló que se disparara contra
Kennedy, quién organizó que se descerrajara un tiro en
la espalda de Olof... (... continúa)
Con M de Mozart, de mezcal y de mujer/ V
Eusebio ruvalcaba
1) ¿Cómo duermes? ¿En qué posición: de ladito, con una almohada entre las piernas, boca abajo, boca arriba? ¿Quién eres cuando duermes: un puerco, un elefante, un perro? ¿Roncas, gruñes, gimes? ¿Sueñas que un batallón te hace suya, o que haces el amor con Marx, o con Hitler, o con tu padre? ¿O tal vez que arropas a un huérfano o que te condueles de un perro atropellado o que torturas a un hombre bello como un violinista ruso?
2) El joven que no es arrogante no es joven. Beethoven mismo lo fue. Tocó la puerta de Mozart pa... (... continúa)
Chapulín
Carlos Sánchez
Truenan mis oídos como suena el cristal de la ampolleta.
El Toño me dice que no, que así no se hace. Que lo reviente y lo inhale todo. Al tercer intento lo logro. Inhalo. Huele al piso del mercado. Lo trago todo. No desperdicio ni un mínimo vaho de la ampolleta. El ácido penetra el cuerpo, el cerebro.
Lo primero que veo es la barda en movimiento, viene hacia a mí, intento detenerla pero mis manos son de chicle. No puedo dar paso, la tierra se hunde.
So
... (... continúa)Cautivas
Por Rocío Galicia*
Esta obra de teatro actualmente se encuentra en cartelera en el Teatro Helénico de la ciudad de México. Escrita por el dramaturgo chihuahuense Víctor Hugo Rascón Banda, a partir de la narración que la propia actriz Laura Zapata le hiciera del secuestro que sufrió hace 3 años. Extraña mancuerna sin duda fue la que llevaron a cabo Rascón Banda y la actriz Laura Zapata para la creación del texto.
Comienza la función y pienso, ¿por qué no percibo el estilo de Rascón? La acción no es contundente, el público está inquieto. Concluyo: “Debe ser que se dejó influir por la actriz”. Transcurren los minutos y de pronto emerge
... (... continúa)Un paseo por el tren ligero.
Yamil García
Me encontraba en el centro de la perla tapatía disfrutando de una nutritiva y saludable escamocha sentado en una banca en Plaza de los laureles oyendo como mi masticar iba siguiendo los compases de la banda del estado que emitía notas y más notas con una armonía que hacían que los transeúntes aminoraran su paso, se salieran del trajín cotidiano y por unos momentos se deleitaran con la música. Me sorprendí de cómo el ser humano puede, cuando se lo propone, traba
... (... continúa)
